Márgenes reales de una tienda de barrio en Colombia: qué deja plata y qué no

Una tienda de barrio en Colombia puede vender 900.000 pesos un sábado y dejarle al dueño menos plata que un martes de 400.000. No es magia ni mala suerte: es que el sábado se fue casi todo en gaseosa, cerveza y recarga, tres cosas donde usted no manda el precio y el margen lo pone el proveedor.

La mayoría de tenderos mide el negocio por la venta del día. Es el número más fácil de ver y el más inútil para tomar decisiones. Lo que paga el arriendo, el servicio de energía de la nevera y el mercado de la casa no es la venta: es la utilidad bruta, y esa cambia radicalmente según qué fue lo que se vendió.

Esta guía es para el dueño de tienda, minimercado, granero o salsamentaria en Colombia que quiere saber en concreto qué categoría le está dejando plata, cuál le está ocupando estantería sin pagarla, y qué debería sacar del surtido esta misma semana.

Margen no es lo que le queda en el bolsillo

Primero hay que hablar el mismo idioma, porque en el barrio se usan dos cuentas distintas y se confunden todo el tiempo.

El proveedor le habla de margen sobre el costo: usted compró en 1.000 y vende en 1.300, entonces le dice que gana el 30 por ciento. El contador y el banco le hablan de margen sobre la venta, que sobre esos mismos números da 23 por ciento. La segunda es la que sirve, porque es la que se puede comparar contra lo que usted paga de arriendo y servicios, que también se mide sobre la venta.

> Margen sobre venta = (precio de venta menos costo) dividido por precio de venta. > Con costo 1.000 y venta 1.300: (1.300 menos 1.000) / 1.300 = 23 por ciento. > Nunca compare un margen sobre costo con un porcentaje de gastos sobre venta. Ahí es donde el negocio parece rentable y no lo es.

De aquí en adelante, todos los porcentajes de este artículo son sobre la venta.

Márgenes por categoría en una tienda colombiana

Estos son los rangos que se ven en el comercio de barrio en Colombia. Son referencia para orientarse, no una verdad para su tienda: los precios de las bebidas y los cigarrillos los fija el proveedor con precio sugerido, y en granos y fruver cada plaza y cada ciudad tiene su propio costo. Lo correcto es medir los suyos con sus facturas de compra del último mes.

| Categoría | Margen típico sobre venta | Rotación | Qué hacer con ella | | --- | --- | --- | --- | | Gaseosa y agua | Bajo (una sola cifra o cerca) | Muy alta | Es tráfico, no utilidad. Manténgala fría y no le dé más nevera de la necesaria | | Cerveza | Bajo a medio | Muy alta | Igual que la gaseosa. Ojo con la ley seca y los horarios de su alcaldía | | Cigarrillos | Muy bajo | Alta | Casi no deja. Sirve para que el cliente entre; no para vivir de eso | | Recargas y corresponsal bancario | Comisión pequeña por transacción | Alta | Servicio de tráfico. Cóbrelo como servicio, no lo cuente como venta de mercancía | | Arroz, aceite, azúcar, panela | Bajo | Alta | Son el ancla de precio del barrio. Ahí la gente compara, no suba de más | | Enlatados y salsas | Medio | Media | Buen equilibrio. Vale la pena ampliar surtido | | Aseo del hogar y cuidado personal | Medio a alto | Media a baja | De las mejores categorías del negocio. No la tenga arrumada | | Mecato, dulces y galletas | Alto | Alta | La joya de la tienda: margen alto y rota rápido. Póngalo en la caja | | Salsamentaria y quesos al corte | Alto | Media | Alto margen, pero pierde peso y se vence. Exige báscula y control | | Fruver | Alto en el papel | Muy alta | El margen real depende de cuánto bota. Sin medición, se lo come la merma | | Granel (arroz, fríjol, lenteja) | Alto | Media | Buen negocio si pesa bien y no deja humedad ni plaga | | Preparados en casa (tinto, empanada, almuerzo) | El más alto de todos | Alta | Si tiene espacio y manos, es donde más se gana |

Léala así: las dos primeras filas son las que más suenan en la registradora y las que menos dejan. Las cuatro últimas son las que menos suenan y las que sostienen el negocio.

El margen solo no dice nada: multiplíquelo por rotación

Un producto con 40 por ciento de margen que se vende una vez al mes deja menos que uno con 12 por ciento que rota tres veces por semana. Por eso la cuenta correcta no es el margen, sino la utilidad que genera ese espacio de estantería en un mes.

> Utilidad mensual del producto = margen en pesos por unidad x unidades vendidas al mes. > Y para comparar categorías: divida esa utilidad entre el espacio que ocupa. Un estante que deja 60.000 pesos al mes está peor que uno de la mitad de tamaño que deja 50.000.

Ejemplo con números redondos para verlo claro. Una caja de gaseosa personal que usted compra en 24.000 y vende a 1.500 la unidad de 24 unidades: vende 36.000, gana 12.000 en la caja. Si mueve diez cajas al mes, son 120.000 pesos de utilidad y una buena parte de su nevera ocupada más el consumo de energía.

Ahora el mecato. Una bolsa de paquetes que le cuesta 18.000 y vende a 1.500 cada uno, con 18 unidades: vende 27.000, gana 9.000. Si mueve veinte bolsas al mes son 180.000 pesos, en un canasto de la mitad del tamaño de la nevera y sin gastar un peso de energía.

Misma tienda, mismo mes: la categoría que usted siente como la más importante deja menos que la que tiene tirada en una esquina.

Lo que se come el margen sin que usted lo vea

El margen de la etiqueta casi nunca es el margen que llega a la caja. En una tienda colombiana se lo comen cinco cosas, en este orden:

1. El fiado. No es una venta hasta que le paguen. Un cuaderno de 600.000 pesos en fiado es su utilidad de un mes prestada sin intereses. 2. La merma y el vencido. Fruver, lácteos y salsamentaria. Si bota el 10 por ciento de una categoría con 30 por ciento de margen, le queda cerca del 20. 3. El robo hormiga. El paquete que se fue sin registrar, la gaseosa del empleado, el vuelto de más. Aparece como descuadre de caja, no como robo. 4. El costo del datáfono. Cada venta con tarjeta le quita un porcentaje. Sobre un producto de margen bajo, una transacción con tarjeta puede dejarlo casi en cero. 5. Los cambios de precio del proveedor. El aceite subió, usted siguió vendiendo al precio viejo dos semanas. Ahí se fue el margen de la categoría completa.

Errores comunes que le cuestan plata

1. Fijar el precio de venta poniéndole un porcentaje parejo a todo el surtido, sin mirar qué rota y qué no. 2. Calcular el margen sobre el costo y creer que es utilidad sobre la venta. 3. No volver a actualizar el precio cuando sube la factura del proveedor. 4. Dejar de surtir aseo y cuidado personal porque "eso no se vende rápido", cuando es de lo que más deja. 5. Llenar la nevera de bebidas hasta el tope: es el espacio más caro de la tienda por el consumo de energía. 6. Manejar el fiado en cuaderno y sin fecha, sin saber cuánta plata tiene por fuera. 7. Cerrar la caja sumando los billetes sin compararlos contra lo que el sistema dice que se vendió.

Qué no vale la pena tener

Antes de ampliar el surtido, quite. Estos son los candidatos claros a salir del estante en una tienda colombiana promedio:

La regla práctica: si no rotó en 60 días, sáquelo a precio de costo, recupere la plata y use ese espacio para mecato, aseo o granel.

Cómo se hace esto en Fooda POS

Todo lo anterior necesita dos datos que en el cuaderno no existen: cuánto le costó cada producto y cuántas unidades se fueron. Con eso, la tienda deja de adivinar.

Checklist para esta semana

En resumen

La tienda de barrio no se salva vendiendo más: se salva vendiendo mejor. El sábado de 900.000 pesos en gaseosa y cerveza es ruido; el estante de mecato, aseo y granel es el que paga el arriendo. Y esa diferencia solo se ve cuando usted tiene el costo de cada producto y las unidades que salieron.

Empiece por los 30 productos que más mueve, saque su margen real y su rotación, y quite lo que lleva dos meses estorbando. Con esos dos números en la mano, decidir qué surtir deja de ser una corazonada.

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